

Las denominadas nuevas tecnologías de la información y la comunicación plantean numerosos interrogantes jurídicos nada fáciles de resolver. Sus peculiares características ponen en entredicho bastantes principios legales muy consolidados y que ahora deben reformularse para adaptarse a las nuevas realidades sociales.
El diplomado pretende responder a esta necesidad analizando tres ámbitos jurídicos desde esta óptica, es decir, ofreciendo respuestas a los retos muchas veces inesperados que plantean las herramientas informáticas.
Los dos primeros módulos tienen un carácter introductorio. El primero sintentizará de forma breve y sencilla las tendencias más modernas en el campo tecnológico tomando en consideración que también aquí se produce una constante renovación. El segundo abordará, desde un plano filosófico, las transformaciones que genera la Sociedad de la Información y el Conocimiento. El diplomado continua con tres bloques correspondientes respectivamente a derecho privado, derecho burocrático (administrativo) y derecho constitucional. Cada bloque se compone de dos módulos.
El primero aborda la formalización electrónica de los contratos y la necesidad subsiguiente de hallar mecanismos de protección de los consumidores que se adapten a estas nuevas realidades. La propiedad intelectual también se halla, por otra parte, en plena reconfiguración. La consolidación, entre otros factores, de la cultura digital obliga a modificar los planteamientos tradicionales a fin de hallar un equilibro justo entre intereses contrapuestos.
El segundo bloque afronta las repercusiones de las nuevas tecnologías en el plano de las garantías
constitucionales. La privacidad, por ejemplo, ha emergido como factor de creciente preocupación.
Estas herramientas alimentan un tratamiento masivo y perpetuo de nuestros datos que puede
impedir el legítimo deseo de cualquier persona de ocultar ciertas parcelas de su vida personal. Por
otro lado, libertades tan clásicas y emblemáticas como la de expresión deben acomodar su régimen
jurídico a realidades diferentes. La web no puede, por ejemplo, convertise en un foro en el que
puedan vertirse impunemente expresiones que en cualquier otro lugar ameritarían una condena. El
bloque tratará, en definitiva, de ofrecer una renovada visión de las garantías acorde con las
necesidades tecnológicas de las sociedades contemporáneas.
Por último, el tercer apartado se dedica al derecho burocrático, es decir, al régimen jurídico que regula la actuación de la administración pública. Se analizan, en primer término, las implicaciones derivadas de la administración electrónica. Es sabido, en este sentido, que, al igual que ha ocurrido en otros muchos sectores, la transición de una administración tradicional a una electrónica va mucho más allá del mero acceso a la información digitalizada y obliga a idear nuevos modelos de funcionamiento. Por otro lado, desde un plano más procedimental, el segundo módulo de este bloque analiza algunos aspectos particularmente relevantes de la relación electrónica entre los ciudadanos y los poderes públicos. Los registros electrónicos de documentos o la eficacia de las notificaciones electrónicas serán, por ejemplo, dos de los elementos a analizar.